La historia de Sola Viajes
Mi pasión por viajar me la inculcó mi madre, y desde pequeña visité diferentes países de Europa. Me daba cuenta de que, cuando estábamos de viaje, las preocupaciones del día a día se desvanecían. Estábamos en un sitio nuevo y desconocido y queríamos descubrirlo al completo: su historia, su modo de vida, su idioma, sus costumbres… Y poco a poco hacíamos más y más viajes, con esa curiosidad que es insaciable. Cuanto más conoces más quieres conocer. Resulta que viajar es adictivo. Pero mientras yo seguí viajando de veinteañera con amigos o recorriendo el mundo con voluntariados, ella ya no podía hacerlo tanto como le habría gustado.
Sabía que esto era un problema para muchas mujeres que no tenían a nadie con quien viajar, o que les costaba organizar a su círculo para hacerlo y tenían que arrastrar a su pareja o amistades para hacer una simple escapada de fin de semana. ¿Viajar solas? Muchas no se atrevían. La inseguridad, la barrera del idioma y la posible sensación de soledad son algunas entre otras muchas razones. ¿Por qué no crear algo que fuera la solución para ellas? Una amiga me dio la idea de una agencia para mujeres que viajan solas, ya que yo adoraba planificar viajes. Mucho tiempo lo estuve planteando hasta que este proyecto se materializó. Sería una comunidad de mujeres con un interés en común: recorrer el mundo, de forma que ya no estarían solas para viajar. Y sí querían hacerlo también podrían, sin tener que organizar nada, porque el viaje se adaptaría a sus intereses, teniendo como pilar un turismo responsable. Y así nació Sola Viajes.
Hola, soy Carmen
Soy nacida y residente en Sevilla. Soy historiadora especializada en la historia de las exploraciones. Con la aspiración de conocer el mundo, abandoné las oposiciones y me fui al extranjero para dominar el inglés. Al volver ya no dejé de trabajar en turismo y de viajar cada vez que podía, llegando a visitar más de 30 países.
Desde hace cinco años soy autónoma como Guía Turística Oficial. Gracias a mi trabajo he podido conocer cómo nos relacionamos los viajeros con el destino, los intereses que tenemos y nuestra forma de viajar. Además, me ha dado la oportunidad de desarrollar capacidades de organización de grupos e itinerarios de viaje. Fue así como me comprometí a fomentar un turismo diferente al clásico “turismo de masas”. En mi sector, he colaborado con asociaciones y empresas que fomentan la cultura y tradición local, dando también conferencias en escuelas internacionales y gestionando mi propio proyecto empresarial como guía local.
Amo el arte y siempre digo que mi segundo país es Italia. Sin embargo, no me gustan mucho las redes sociales y mis ratitos libres son para patinar y juegos de mesa.